En un movimiento estratégico que podría cambiar el panorama de los servicios funerarios en Galicia, Santalucía ha decidido unirse con Almudena para gestionar varios tanatorios en la región. La operación, llevada a cabo a través de Albia, la filial funeraria de Santalucía, ha sido notificada a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Hasta ahora, el Grupo Cid Gavilanes estaba constituido por el socio fundador, Celestino Cid Gavilanes, y el brazo inversor de Almudena, Inversiones Palge. Con la entrada de Albia, la estructura accionarial cambia significativamente, dando a Santalucía una posición más fuerte en el mercado, siempre y cuando la CNMC apruebe la operación.
La adquisición incluye no solo tanatorios y velatorios, sino también una agencia de seguros y participaciones en una clínica dental y una empresa de compraventa de automóviles, lo que ilustra la diversidad de las operaciones de Cid Gavilanes.
El regulador está observando de cerca esta operación debido a la concentración en el sector funerario. Santalucía no es ajena a este tipo de movimientos, ya que ha utilizado estrategias similares para diversificar e integrar verticalmente sus servicios.
Albia, que en 2025 aportó 290 millones de euros a la facturación del grupo, representa una parte significativa de los ingresos de Santalucía. La alianza con Almudena en Galicia no solo expande su presencia geográfica, sino que también fortalece su posición en el competitivo mercado de servicios funerarios.
La CNMC ha mostrado su preocupación por la concentración en este sector, habiendo multado a otras empresas anteriormente, como sucedió con Mémora. Sin embargo, si la operación recibe luz verde, Santalucía y Almudena estarán bien posicionadas para capitalizar nuevas oportunidades en Galicia, ofreciendo a las comunidades locales una gama más amplia de servicios funerarios.



