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Barbastro enfrenta el reto de los entierros de beneficencia sin cementerio municipal

Barbastro enfrenta el reto de los entierros de beneficencia sin cementerio municipal

En Barbastro, un grupo pequeño pero muy unido de personas se reúne en el cementerio del Cabildo Catedralicio para despedir a quienes, por diversas razones, no cuentan con recursos ni familiares que se hagan cargo de su entierro. Estos sepelios de beneficencia, aunque poco frecuentes, reflejan una realidad social que crece lentamente, la de quienes fallecen en soledad.

El fenómeno es discreto, pero en cinco meses se han registrado cuatro casos de entierros de beneficencia. En Barbastro, donde aún no existe un cementerio municipal operativo, la gestión de estos entierros recae en manos del sector privado, con funerarias y el cabildo catedralicio a cargo. Este último, a pesar de no recibir apoyo económico para estos servicios, asume la responsabilidad por humanidad, utilizando nichos de menor demanda para estas inhumaciones.

La legislación española establece que en ausencia de recursos o familiares, los ayuntamientos deben cubrir los costos básicos del sepelio para garantizar la dignidad de la persona y la salud pública. Sin embargo, en Barbastro, la ordenanza vigente desde 1996 solo regula el traslado del cadáver y los trámites necesarios, dejando en un vacío legal el proceso de entierro, que el cabildo ha estado cubriendo.

Mientras se espera la construcción de un nuevo cementerio municipal, el Ayuntamiento de Barbastro ha comenzado a tomar medidas para abordar esta situación. La concejala Ana Barón ha mencionado que se ha previsto una partida presupuestaria para gastos extraordinarios en casos de entierros de beneficencia, aunque hasta ahora no se ha utilizado.

El caso de Barbastro pone de manifiesto la necesidad de una actualización en la gestión de los servicios funerarios, especialmente en lo que concierne a los entierros de beneficencia. La coordinación entre las funerarias, el cabildo y el Ayuntamiento es crucial para asegurar que ninguna persona fallezca sin ser despedida con dignidad, independientemente de su situación económica.

Mientras tanto, el trabajo conjunto de las funerarias y el cabildo continúa, garantizando que, aunque sean pocos, esos entierros se realicen con el respeto y cuidado que merecen. Con el nuevo cementerio municipal en el horizonte, Barbastro se prepara para ofrecer una solución más estructurada y adecuada para estas situaciones, reflejando un compromiso con la dignidad y el respeto hacia todos sus ciudadanos.

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