A casi un año del descubrimiento impactante en el crematorio Plenitud de Ciudad Juárez, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua enfrenta el reto de identificar a 140 cuerpos que permanecen sin nombre. El hallazgo, que sacudió a la comunidad, reveló la existencia de 386 cuerpos y restos humanos en el lugar, de los cuales 246 ya han sido identificados. Sin embargo, la falta de información genética sigue siendo un obstáculo.
La Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses ha lanzado un llamado a las familias que contrataron servicios de cremación en varias funerarias de la ciudad entre 2022 y 2025. A través de muestras genéticas, las autoridades esperan avanzar en la identificación de los cuerpos restantes. Las funerarias involucradas incluyen Monte de los Olivos, Del Carmen, Protecto Deco, y otras cinco, todas bajo la lupa tras las denuncias de fraude presentadas.
El descubrimiento del crematorio fue accidental, durante la investigación de un presunto homicidio. Las autoridades hallaron cuerpos apilados en condiciones insalubres, revelando un esquema de negligencia y engaño que ha dejado cicatrices en la comunidad. Además de las 155 denuncias por fraude, el dueño del crematorio, José Luis Arellano Cuarón, sigue prófugo, mientras que el único operador del lugar falleció en circunstancias poco claras.
El colectivo Justicia para Nuestros Deudos ha criticado la falta de transparencia y acción por parte de las autoridades. Aseguran que la gestión actual ha mostrado una indiferencia alarmante hacia las familias afectadas, quienes continúan esperando respuestas y justicia. Las demoras en la identificación y la falta de procesos penales contra las funerarias han alimentado la frustración y el dolor de los deudos.
Las autoridades forenses insisten en la importancia de las pruebas genéticas para avanzar en el proceso de identificación. Han establecido un protocolo para que los familiares directos se presenten en el laboratorio de genética en Ciudad Juárez, con el objetivo de esclarecer el destino de sus seres queridos. Este esfuerzo es crucial para cerrar un capítulo doloroso y proporcionar el cierre necesario para las familias involucradas.
El caso del Crematorio Plenitud destaca la necesidad de una regulación más estricta y un seguimiento riguroso de los servicios funerarios. Mientras las investigaciones continúan, la comunidad espera que se haga justicia y que se implementen medidas para prevenir que una tragedia similar vuelva a ocurrir. La lucha por la verdad y la dignidad de las víctimas sigue siendo una prioridad en Ciudad Juárez, donde el eco de la tragedia aún resuena entre sus habitantes.



