En Panamá, el último adiós puede convertirse en una travesía repleta de desafíos y quejas. Desde enero de 2020 hasta abril de este año, las empresas funerarias han acumulado 1,157 quejas por un valor total de $174,041.86, según la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco). Los consumidores denuncian principalmente la falta de información, que suma 923 casos y $66,190.60 en reclamos.
El panorama de los servicios funerarios en Panamá es variado. Los cementerios municipales ofrecen lotes por alrededor de $150, con un mantenimiento anual que oscila entre $10 y $20. Sin embargo, optar por un cementerio privado puede disparar los costos a un mínimo de $7,250, lo que incluye el ataúd y el derecho a seis urnas adicionales. Para quienes buscan opciones más asequibles, el servicio de cremación directa está disponible por aproximadamente $825, con descuentos del 20% para jubilados, reduciendo el costo a cerca de $660 más impuestos.
A pesar de la amplia gama de opciones, las quejas de los consumidores no se detienen. Inversiones Crepúsculo, S.A. encabeza la lista de agentes económicos con más reclamos, acumulando 1,035 quejas, seguida de Tu Bienestar Company, S.A. y Casa de Funerales Vida Panamá, S.A. En lo que va de 2026, ya se han registrado 26 quejas adicionales, principalmente contra Inversiones Crepúsculo, S.A.
La resolución y la rescisión de contratos son otras causas comunes de quejas, con montos reclamados de $63,243.20 y $1,146.00, respectivamente. Los consumidores también han manifestado su frustración por el incumplimiento de contratos y la falta de devolución de dinero, sumando $13,880.00 y $11,073.00 en quejas.
Ante este panorama, la Acodeco insta a los consumidores a informarse detalladamente antes de firmar cualquier contrato funerario. Recomienda verificar las condiciones de cobertura, solicitar una copia del contrato y mantener toda la documentación relacionada con la compra. Estas medidas pueden prevenir futuros inconvenientes y asegurar decisiones informadas.
El sector funerario también está adaptándose a las demandas modernas, ofreciendo servicios adicionales como velatorios, arreglos florales y urnas de diversos materiales, que incrementan el costo final. A pesar de esto, la esencia del negocio sigue siendo la misma: proporcionar un descanso digno y solemne para los seres queridos que parten.
En este complicado escenario, la Acodeco continúa exhortando a la población a no firmar documentos sin comprender plenamente su contenido. Las experiencias de otros consumidores han demostrado que, en ocasiones, las empresas aprovechan actividades promocionales para obtener firmas sin proporcionar la debida información sobre los compromisos adquiridos.
En conclusión, la muerte en Panamá es un proceso que, más allá de su solemnidad, implica una serie de decisiones económicas y logísticas que deben ser cuidadosamente consideradas. Las familias panameñas tienen la responsabilidad y el derecho de exigir claridad y transparencia en los servicios funerarios, garantizando así un último adiós acorde a sus expectativas y necesidades.



