El sonido del cierre del ataúd debía simbolizar el inicio del adiós para la familia de José Daniel Díaz Felipe. Sin embargo, lo que encontraron en su interior fue una experiencia que jamás imaginaron: el cuerpo de un desconocido. Esto sucedió en la funeraria R.G. Ortiz Funeral Home, ubicada en el sector de Washington Heights, en Manhattan, y lo que debía ser un solemne momento de despedida se transformó rápidamente en un evento traumático.
José Daniel, conocido cariñosamente como «Danielito», había fallecido a los 84 años. Sus hijos, llenos de pesar, acudieron al servicio funerario el pasado 28 de mayo, pero el desconcierto y la incredulidad pronto reemplazaron al dolor. «Abrimos el ataúd y encontramos a otro hombre. Y estuvieron horas intentando convencernos de que era nuestro padre», contó José Luis Díaz, uno de los hijos, a los medios locales.
La confusión no era menor. José Daniel era calvo y medía alrededor de 1.60 metros, mientras que el hombre en el ataúd tenía cabello y era notablemente más alto. La búsqueda de respuestas llevó a la familia a solicitar explicaciones urgentes sobre el paradero de su ser querido. Los empleados de la funeraria mencionaron que habían recibido a otra persona con un nombre similar en la misma semana. «Dicen que esa misma semana recibieron a otra persona con un nombre similar. No sabemos dónde está nuestro padre en este momento», relató José Luis Díaz.
La situación se complicó aún más cuando la funeraria informó que los restos de «Danielito» podrían haber sido cremados y trasladados a la oficina principal de la empresa en el Bronx. No obstante, la familia aún no está convencida de que las cenizas realmente pertenezcan a José Daniel. «Dicen que lo incineraron, pero no sabemos con certeza si realmente se trata de nuestro padre», afirmó José Luis Díaz.
Otros miembros de la familia también compartieron su angustia. Jacinta Díaz, hija del fallecido, expresó que la situación le dejó una profunda afectación emocional. «Me hicieron mirar el cuerpo una y otra vez. No era mi papá y no pude dormir», declaró con tristeza.
La familia ha decidido tomar acciones para esclarecer la situación. Han solicitado pruebas de ADN para confirmar la identidad de los restos y están considerando acciones legales. Además, expresaron preocupación por la otra familia que podría estar involucrada en este presunto intercambio de cuerpos.
Por su parte, la funeraria R.G. Ortiz Funeral Home ya había enfrentado denuncias en el pasado. El Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de la Ciudad de Nueva York presentó una demanda tras recibir más de 50 quejas sobre el manejo de restos humanos y presuntas irregularidades en los servicios funerarios. En 2024, la empresa llegó a un acuerdo con las autoridades, pagando 600 mil dólares a clientes afectados y 100 mil dólares en sanciones civiles.
Hasta ahora, la funeraria no ha emitido un comunicado oficial respecto a las acusaciones de la familia de José Daniel Díaz Felipe, dejando abierta una herida que aún busca cerrarse con respuestas y justicia.



