En el corazón de Ponferrada, la pedanía de Fuentesnuevas enfrenta un desafío crítico: la falta de nichos en su cementerio local obliga a las familias a enterrar a sus seres queridos en otros camposantos. José Antonio Cartón, el pedáneo socialista, ha alzado la voz para exigir al Ayuntamiento de Ponferrada que asuma su responsabilidad y construya 42 nichos nuevos, una necesidad que ha sido ignorada debido a problemas financieros y administrativos.
La junta vecinal, con sus cuentas bloqueadas desde 2024, no puede costear la obra necesaria. Este bloqueo se remonta a una controvertida adquisición de tierras para ampliar el cementerio, realizada por la anterior pedánea del PP, Concepción Crespo, sin disponer de fondos suficientes. La situación se agravó durante la pandemia, cuando un error administrativo llevó a la venta de un mismo nicho a dos familias distintas. Cartón asumió personalmente el error, resolviendo el problema al comprar un nuevo nicho con su propio dinero.
El alcalde de Ponferrada había prometido negociar con la junta vecinal y las asociaciones del barrio para resolver las deudas existentes, evitando que una resolución judicial desfavorable disolviera la representación vecinal. Sin embargo, el proceso judicial por la compra de fincas aún no ha concluido, y las promesas de diálogo y soluciones siguen sin materializarse.
Con un plan de adquisición del campo de fútbol para cubrir las deudas que quedó sin partida presupuestaria, Fuentesnuevas se siente olvidada. Las palabras de Cartón reflejan una frustración palpable: «Durante el mandato del PP y Coalición por el Bierzo, nuestra pedanía ha estado olvidada. Es la más grande del municipio, pero la más descuidada».
El futuro del cementerio de Fuentesnuevas depende ahora del Ayuntamiento de Ponferrada, que debe actuar como policía mortuoria, como lo indica una resolución del Procurador del Común de 2025. Mientras tanto, los vecinos esperan que en el último año de mandato, el gobierno municipal tome acción para mejorar las condiciones de vida en la pedanía y garantizar que sus 3.000 habitantes reciban la atención que merecen.



