Un compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad ha llevado a la empresa municipal Parque Cementerio de Málaga a asociarse con Sando Conservación y Energía para crear un sumidero de dióxido de carbono en terrenos del cementerio de San Gabriel. Este ambicioso proyecto contempla la plantación de 3.700 árboles de diversas especies, incluidos pinos, algarrobos y olivos, en un área de 37.000 metros cuadrados.
La iniciativa busca compensar las emisiones de CO2 generadas por la actividad de la empresa, y se compromete a repoblar y mantener los terrenos durante los próximos 30 años, con un coste total de 87.000 euros. Actualmente, el espacio designado para la plantación está cubierto de matorral y se encuentra junto al cementerio de animales de compañía.
Este esfuerzo por parte de la constructora y la empresa municipal se enmarca dentro de una tendencia creciente hacia prácticas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. La plantación de estos árboles no solo ayudará a absorber el dióxido de carbono, sino que también contribuirá a mejorar la biodiversidad de la zona y a proporcionar un entorno más agradable y natural para los visitantes del cementerio.
La acción también refleja un compromiso a largo plazo con el cuidado del entorno, destacando la importancia de iniciativas que promuevan la sostenibilidad en espacios urbanos. Este tipo de proyectos son cada vez más relevantes en un contexto global donde la lucha contra el cambio climático y la reducción de emisiones son prioridades urgentes.
Con esta acción, Málaga se posiciona como una ciudad que apuesta por el futuro verde, integrando soluciones ecológicas en sus espacios públicos y demostrando cómo las empresas pueden ser parte activa en la protección del medio ambiente.



