En el corazón de Hondarribia, una ciudad que hasta ahora carecía de instalaciones funerarias propias, se alza un nuevo refugio para el adiós y el recuerdo. Este viernes, el tanatorio Mémora de la calle Gabarrari ha abierto sus puertas, ofreciendo a los más de 16.000 habitantes del municipio un lugar cercano y accesible para despedir a sus seres queridos, sin necesidad de desplazarse a otras localidades.
El flamante tanatorio no solo simboliza una solución práctica para la comunidad, sino también un espacio pensado para el acompañamiento y la serenidad. Con un diseño moderno, las instalaciones abarcan 464,9 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, donde se encuentran dos salas de velatorio, una terraza en la cubierta y una zona de aparcamiento cercana, todo a escasos 500 metros del centro urbano y próximo a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano. Esta ubicación ha sido cuidadosamente elegida por Mémora para integrarse de manera armoniosa en el entorno.
Andoni Pérez, gerente de Mémora en Gipuzkoa, destaca el compromiso del grupo funerario con el bienestar emocional de las familias en momentos de pérdida. El modelo de «acompañamiento integral» que promueve Mémora combina atención personalizada, apoyo emocional y un firme compromiso con la sostenibilidad y el impacto social. Se ofrecen ceremonias adaptadas a cada familia, así como servicios de apoyo emocional para afrontar el duelo. Además, se dispone de un teléfono gratuito de atención psicológica especializada, reforzando su dedicación al bienestar emocional de las familias.
El tanatorio de Hondarribia se suma a los otros trece que Mémora ya gestiona en Gipuzkoa, entre ellos los de la calle Anaka en Irun y los tanatorios de Rekalde y Morlans-Donostia. Este nuevo espacio no solo representa un avance en la infraestructura funeraria de la región, sino también un compromiso renovado por parte de Mémora para estar al lado de las familias, ofreciendo un servicio profesional y humano en instalaciones acogedoras que promueven el cuidado y la serenidad.
Con la apertura de este tanatorio, Mémora se consolida como un referente en el sector funerario, reafirmando su misión de acompañar a las familias en los momentos más difíciles de sus vidas, proporcionándoles un entorno donde el adiós se convierte en un acto íntimo y significativo. La comunidad de Hondarribia recibe así un espacio donde el recuerdo y el homenaje se funden en un entorno que ofrece paz y cercanía, un lugar donde la despedida se transforma en un acto de amor y respeto.



