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Cementerios de Cuba en crisis: Dignidad perdida en el último adiós

Cementerios de Cuba en crisis: Dignidad perdida en el último adiós

En el emblemático cementerio de Colón, en La Habana, se descubre una realidad que contrasta con su historia de grandeza: restos humanos abandonados como escombros y un deterioro que refleja una crisis más profunda. La periodista Camila Acosta documentó este escenario, donde la dignidad parece haberse perdido incluso en la muerte.

A finales de 2025, el Gobierno cubano prometió rehabilitar los crematorios y funerarias de La Habana, buscando rescatar un sistema funerario en decadencia. Sin embargo, el paso del tiempo ha dejado promesas incumplidas y un panorama sombrío. Las denuncias en redes sociales son constantes, con familias que llegan a los cementerios y no encuentran a sus difuntos, o que se enfrentan a condiciones de insalubridad alarmantes.

El deterioro de los cementerios cubanos no es nuevo. En 2025, un reporte oficial reveló el estado lamentable del cementerio San Rafael de Colón, en Matanzas: osarios abiertos, huesos expuestos y un entorno insalubre son solo algunos de los problemas. Los sepultureros trabajan sin medios básicos de protección, y la adquisición de osarios resulta inalcanzable para muchos. La falta de trabajadores, motivada por salarios bajos que rondan los 2.600 CUP mensuales, agrava aún más la situación.

En este contexto, el nombrado Panteón de la Cultura del Cementerio de Colón, en La Habana, enfrenta también el abandono. Según un informe de febrero de 2026, Juana Bacallao no tendría lápida en su bóveda, y la del músico Paulito FG habría sido dañada a inicios de este año.

El sistema funerario cubano enfrenta una serie de problemas que van más allá del simple deterioro físico. Los familiares de los fallecidos deben lidiar con ataúdes rotos, transporte inadecuado de cuerpos en camiones o carretones tirados por caballos, funerarias a oscuras y traslados que tardan horas. Estas dificultades no solo aumentan el dolor del duelo, sino que también reflejan un sistema en crisis que necesita intervención urgente.

Mientras las autoridades anuncian planes de reparación de equipos en crematorios y mejoras en 22 de las 24 funerarias de la capital, la realidad sigue siendo desalentadora. La promesa de acciones de limpieza en 16 cementerios municipales parece lejana en un país donde los recursos son escasos y las prioridades a menudo cambian.

La situación de los cementerios en Cuba es un recordatorio de que la dignidad no solo debe ser preservada en vida, sino también en la muerte. La comunidad cubana, tanto dentro como fuera de la isla, clama por soluciones que permitan honrar a los fallecidos de manera adecuada, y por un sistema que respete el último adiós de cada ser humano.

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