Cuando una ciudad crece, no solo necesita más colegios, más calles o más transporte. También necesita responder con dignidad a los momentos más delicados de la vida. Esa reflexión estuvo presente en el último Pleno del Ayuntamiento de Boadilla del Monte, donde salió adelante por unanimidad una propuesta para mejorar los servicios funerarios del municipio.
La iniciativa, presentada por el Grupo Municipal Socialista, plantea dos posibles caminos: construir un nuevo tanatorio o ampliar las salas de velatorio del existente. Ambas opciones persiguen un mismo objetivo: adaptar la cobertura funeraria a una localidad que ha cambiado de tamaño y necesidades en pocos años.
Los datos explican el debate. En 2015, Boadilla del Monte contaba con cerca de 50.000 habitantes. Una década después, en 2025, la cifra supera ya los 67.000 vecinos. Ese crecimiento sostenido ha incrementado la presión sobre distintos servicios públicos y también sobre los relacionados con el ámbito funerario. De hecho, el propio Ayuntamiento ha tenido que acometer varias ampliaciones del cementerio municipal en un periodo relativamente breve.
Sin embargo, el foco del debate estuvo en los espacios de despedida. Actualmente, el municipio dispone de dos salas de velatorio, una capacidad que, según se expuso durante la sesión plenaria, puede resultar insuficiente en determinados momentos. Esta situación obliga en ocasiones a algunas familias a desplazarse a localidades cercanas para poder celebrar el velatorio de un ser querido.
Más allá de la cuestión numérica, el debate puso sobre la mesa algo esencial: los velatorios no son solo instalaciones. Son lugares donde las familias necesitan calma, intimidad y tiempo. Espacios donde despedirse sin prisas y con cercanía. Cuando no existen recursos suficientes, la carga emocional de una pérdida puede complicarse aún más con desplazamientos y gestiones añadidas.
El portavoz socialista, Alfonso Castillo Gallardo, valoró positivamente el respaldo unánime y la disposición del equipo de Gobierno para estudiar soluciones junto a la empresa concesionaria del servicio. Según señaló, la prioridad es responder cuanto antes a las necesidades de los vecinos, ya sea mediante la ampliación del tanatorio actual o impulsando una nueva instalación.
La aprobación de la moción no supone todavía una decisión definitiva sobre qué fórmula se aplicará, pero sí abre formalmente el camino para analizar alternativas desde el punto de vista técnico y jurídico. Es decir, el debate político se convierte ahora en fase de estudio y planificación.
Boadilla del Monte ha lanzado así un mensaje claro: crecer también implica cuidar mejor. Y en pocas áreas municipales esa responsabilidad resulta tan sensible como en la atención a las familias cuando más la necesitan.



