Funsegur
Gesmemori

China y el dilema de los «pisos de cenizas»: una solución desesperada ante un problema funerario

China y el dilema de los "pisos de cenizas": una solución desesperada ante un problema funerario

En China, una práctica inusual ha surgido como respuesta a un problema apremiante: los altos costos de los entierros y la falta de espacio en los cementerios urbanos. Las familias han comenzado a utilizar apartamentos vacíos, conocidos como «pisos de cenizas», para almacenar los restos de sus seres queridos. Sin embargo, el gobierno chino ha decidido intervenir, prohibiendo esta práctica a partir de esta semana.

El fenómeno de los «pisos de cenizas» no es marginal. En un país donde los entierros pueden costar hasta el 45% del salario anual medio, muchas familias han visto en esta solución una forma de lidiar con los gastos exorbitantes y la escasez de espacio. Según una encuesta global de 2020 de SunLife, el costo medio de un funeral en China ronda los 5.400 dólares, siendo el segundo más alto del mundo después de Japón.

Este dilema se agrava por la crisis inmobiliaria que atraviesa el país, dejando miles de viviendas vacías y sin uso. La investigadora Xinyi Wu, de la Universidad de California, señala que cuando una vivienda pierde valor como hogar, puede adquirir un nuevo propósito, en este caso, como lugar de descanso para los difuntos. Aunque esta perspectiva puede sonar poética, la realidad es más sombría.

El gobierno chino ha lanzado una nueva normativa para detener esta práctica, buscando impedir que las inmobiliarias comercialicen viviendas con este fin y limitando el uso residencial como espacio funerario. Sin embargo, hay dudas sobre la eficacia de esta medida. Algunos expertos creen que muchas familias continuarán almacenando cenizas de forma privada, especialmente aquellas con varias propiedades o fuertes tradiciones familiares.

La situación es compleja, pero el gobierno está promoviendo alternativas más sostenibles, como los «entierros ecológicos». Estas prácticas incluyen esparcir cenizas en el mar o en zonas habilitadas, y ya han ganado popularidad en ciudades como Pekín, donde entre el 30% y el 40% de las familias optan por estas ceremonias. La iniciativa busca reducir el impacto ambiental y aliviar la presión sobre el suelo urbano.

Más allá del costo y la vivienda, el debate toca fibras culturales profundas. El culto a los ancestros es un pilar cultural en China, y las tumbas familiares no solo cumplen una función simbólica, sino que están ligadas a la estructura familiar y a la idea de continuidad. Cambiar este sistema podría tener efectos significativos en una sociedad que ya enfrenta una baja natalidad.

Mientras tanto, en países como España, las cenizas de los difuntos pueden ser guardadas en casa o depositadas en columbarios y cementerios, con la opción de esparcirlas en la naturaleza bajo ciertas condiciones. La situación en China, sin embargo, plantea un desafío único que requiere una solución que equilibre tradición, economía y sostenibilidad.

Scroll al inicio