La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) ha logrado que la Administración de Castilla-La Mancha tome cartas en el asunto respecto a la igualdad en el uso de espacios de culto en tanatorios. Esta intervención surge a raíz de una queja formal presentada por FEREDE, tras varios incidentes en los que familias evangélicas fueron impedidas de utilizar las capillas de tanatorios para sus ceremonias.
Ángel Gabilondo, Defensor del Pueblo, ha sido el puente entre FEREDE y la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha. En una carta, Gabilondo comunicó a FEREDE que la consejería está trabajando en una modificación del Decreto de Sanidad Mortuoria para actualizar y clarificar los servicios en velatorios y tanatorios. Esta modificación busca asegurar que los espacios religiosos, cuando existan, se utilicen sin discriminación por motivos de fe, tal como dictan los acuerdos de cooperación entre el Estado y FEREDE.
La normativa vigente, el Decreto 72/1999, no obliga a los tanatorios a tener espacios religiosos, pero sí exige igualdad en el uso de los mismos. La sugerencia del Defensor del Pueblo a la consejería fue clara: recordar a los tanatorios su obligación de garantizar el acceso igualitario a estos espacios.
Aunque la reforma del decreto está aún en proceso y la normativa actual permanece vigente, esta iniciativa ha sido bien recibida por FEREDE, que considera la respuesta un avance significativo. Sin embargo, enfatizan la importancia de implementar estas modificaciones para resolver efectivamente las situaciones de discriminación denunciadas.
El Defensor del Pueblo, por su parte, mantiene abierto el expediente hasta que la reforma sea aprobada, reconociendo la necesidad de espacios adecuados para la atención espiritual. Esta acción no solo representa un paso hacia la igualdad, sino que también subraya la importancia de la libertad religiosa y el respeto en momentos tan delicados como la despedida de seres queridos.



