El Ayuntamiento de Córdoba ha lanzado una búsqueda para localizar a los propietarios de una veintena de panteones en los cementerios de la ciudad, tras los daños ocasionados por los recientes temporales. La empresa municipal de cementerios está tratando de contactar con los titulares o beneficiarios del derecho funerario para informarles sobre el estado de deterioro de estas unidades de enterramiento.
En los primeros meses del año, Córdoba se enfrentó a un tren de borrascas que no solo afectó a espacios públicos, sino también a los cementerios de San Rafael, la Salud y la Fuensanta, entre otros. Los cementerios de la provincia, como el de Priego, donde se cayeron 25 nichos, y el de Puente Genil, también sufrieron importantes daños.
El Ayuntamiento ha recurrido a su tablón de anuncios para comunicar este mensaje a los propietarios, ya que no pudo hacerlo por otros medios debido a la falta de información de contacto. A partir del 16 de marzo, los propietarios tienen un plazo de 30 días hábiles para gestionar la reclamación en las oficinas municipales de Cecosam o realizar las reparaciones necesarias. De no atender este aviso, se iniciará un expediente de extinción del derecho funerario correspondiente.
El impacto de las borrascas a principios de 2026 ha sido considerable, con daños en infraestructuras municipales valorados en 4,5 millones de euros. Aunque el reporte no especifica daños en cementerios, estos se incluyen dentro de las reparaciones generales de las instalaciones afectadas por el temporal.
Durante los meses de enero y febrero, las fuertes rachas de viento y lluvias llevaron al cierre temporal de los cementerios de Córdoba. El Ayuntamiento recomendó a los ciudadanos evitar las zonas de arbolado y limitar su tiempo en las instalaciones municipales.
Este llamado del Ayuntamiento de Córdoba subraya la importancia de mantener y proteger las infraestructuras funerarias de la ciudad, especialmente ante fenómenos climáticos adversos. Los propietarios de panteones tienen ahora la responsabilidad de actuar para preservar estos espacios, que son parte vital del patrimonio cultural y emocional de la comunidad.



