En el centro del debate sobre los servicios funerarios de Reus, el concejal no adscrito José Ruiz, con una extensa experiencia en el sector funerario, ha criticado duramente el funcionamiento de FuneCamp, una iniciativa pública que prometía servicios más baratos y eficaces. Sin embargo, la realidad parece diferente, ya que la justicia ha anulado sus acuerdos fundacionales y han surgido acusaciones de mala praxis.
Ruiz, quien antes de su carrera política trabajó como gestor en una compañía aseguradora, ha sido una voz crítica continua contra el gobierno municipal de PSC, ERC y Ara Reus. Su experiencia en el sector le ha permitido detectar irregularidades dentro de FuneCamp, la funeraria supramunicipal. Según Ruiz, ha habido un aumento en la presión sobre las familias para que gasten más, y ha observado prácticas laborales cuestionables.
La situación se complicó cuando Ruiz denunció un caso de mala praxis con un cadáver. Aunque la regidora Montserrat Flores negó las acusaciones, Ruiz presentó pruebas a la Fiscalía, que ahora investiga el caso. Las fotografías que él aportó coinciden con las incisiones en el cuerpo del difunto, y varios implicados han admitido la práctica.
En cuanto al desempeño financiero de FuneCamp, Ruiz señala que, a pesar de un supuesto superávit, las tarifas son más altas de lo prometido. Mientras que en Reus casi tienen el monopolio del servicio, en otros municipios como Salou y Vila-seca no alcanzan la cuota de mercado esperada. Además, los precios no son competitivos, ya que el servicio mínimo de incineración es más caro que el de la competencia privada.
Ruiz critica la estructura sobredimensionada de FuneCamp, que inflaría los costos. La entidad tiene más coordinadores que trabajadores, lo que, según él, justifica el incremento de los precios. Afirma que una empresa pública debería ofrecer tarifas más bajas, pero esto no es posible debido a la carga administrativa.
El impacto político de estas revelaciones aún está por verse. Ruiz espera cambios significativos, como la dimisión de la regidora Flores y la destitución de la dirección de FuneCamp, pero se muestra escéptico sobre las repercusiones para el actual gobierno local. Las tensiones continúan mientras que los ciudadanos de Reus esperan respuestas y mejoras en los servicios funerarios que afectan directamente a sus familias.



