Hay momentos en los que las palabras parecen quedarse cortas. Cuando alguien querido muere, lo habitual es sentir que todo se desordena: emociones que llegan sin aviso, preguntas que no siempre encuentran respuesta y una sensación de vacío que cuesta explicar. En ese territorio delicado, donde a menudo no sabemos qué decir ni cómo acompañar, nace Como hojas en otoño, una obra que busca ofrecer algo sencillo pero muy necesario: comprensión.
El libro, escrito por Carlos Hernández e ilustrado por Eva Gonzalo, propone un acercamiento al duelo desde la sensibilidad y la reflexión. No se trata de un manual con respuestas rápidas ni de un recetario emocional. La propuesta es otra: abrir un espacio para pensar, sentir y dar lugar a una experiencia que forma parte inevitable de la vida.
A través de un lenguaje claro y cercano, la obra invita al lector a integrar la pérdida dentro de su propia historia personal. Desde una mirada humanista, plantea que la muerte —aunque profundamente dolorosa— también puede ser comprendida como una realidad natural. Reconocerla, asumirla y encontrarle sentido puede ayudar a transitar el duelo de una manera más consciente.
El libro está pensado tanto para quienes atraviesan directamente una pérdida como para quienes desean acompañar a alguien en ese proceso. Familiares, amigos o profesionales que trabajan con el dolor ajeno encontrarán en estas páginas una mirada respetuosa y compasiva hacia el duelo, sin simplificaciones ni frases vacías.
Además, la obra abre una reflexión más amplia sobre la propia finitud. Entender que la vida tiene un límite puede transformar la forma en que habitamos el presente. Desde esa perspectiva, Como hojas en otoño plantea una pregunta que atraviesa todo el libro: ¿cómo vivir con mayor plenitud sabiendo que todo, en algún momento, termina?
Las ilustraciones de Eva Gonzalo acompañan ese recorrido emocional con un lenguaje visual sereno y evocador. Sus imágenes, construidas a partir de colores cálidos y composiciones delicadas, crean un diálogo silencioso con el texto y aportan una dimensión contemplativa a la lectura.
Detrás del proyecto se encuentra Carlos Hernández Fernández, doctor en Ciencias Sociales, sociólogo, periodista y diplomado en Trabajo Social. Especializado en el estudio de la muerte y el duelo, cuenta además con un máster en duelo y otro en recursos humanos. A lo largo de su trayectoria ha investigado y divulgado sobre los rituales contemporáneos de despedida y las formas de acompañamiento emocional. Desde su iniciativa dosabrazos comparte contenidos centrados en el duelo, el autocuidado y la manera de sostener el dolor en comunidad.
Por su parte, Eva Gonzalo Núñez es artista visual licenciada en Bellas Artes, con formación en grabado y estampación. Su trabajo se mueve entre la pintura abstracta y paisajística, siempre con una estética marcada por la armonía cromática y la sensibilidad narrativa.
El resultado de esa colaboración es un libro que no pretende resolver el dolor, pero sí acompañarlo. Un espacio para detenerse, comprender lo que ocurre cuando alguien falta y recordar que, incluso en medio del duelo, la vida sigue buscando su propio significado.



