En una ciudad donde la tradición y la modernidad a menudo chocan, las pequeñas funerarias de Zaragoza han encontrado un rayo de esperanza en la reciente decisión del Pleno municipal. Durante semanas, estas empresas locales han estado luchando contra lo que perciben como un sistema injusto en la gestión del Tanatorio Municipal de Torrero. Ahora, gracias al respaldo mayoritario de los grupos políticos, incluidas fuerzas como el PSOE, Vox y ZeC, se ha dado un paso hacia un cambio crucial.
La raíz del conflicto reside en el modelo de concesión demanial vigente, que ha sido señalado como un obstáculo para la libre competencia. Este sistema, según el acuerdo aprobado, ha tenido efectos negativos no solo en la competencia, sino también en la calidad de los servicios ofrecidos y en la viabilidad económica de las funerarias locales. La situación es tan crítica que algunas de estas empresas han estado al borde del cierre o de realizar despidos masivos, lo que también afecta a la capacidad de elección de las familias zaragozanas al momento de contratar servicios funerarios.
Este respaldo político no llegó sin una serie de denuncias públicas por parte de las empresas afectadas, que han estado alertando sobre las trabas económicas y operativas que enfrentan en las instalaciones municipales. La aprobación de la iniciativa representa un cambio significativo, un reconocimiento de la necesidad de un sistema más justo y equitativo.
El camino hacia una solución no termina aquí. La moción acordada por el Pleno insta al Gobierno municipal a iniciar de inmediato un proceso de mediación entre la empresa concesionaria y las funerarias afectadas. Es un llamado a la acción que busca garantizar un acceso efectivo, no discriminatorio y económicamente viable al tanatorio. Sin embargo, este punto no contó con el apoyo del Partido Popular, que votó en contra.
El acuerdo establece un plazo máximo de tres meses para que el Ejecutivo local informe sobre los avances en la mediación y las medidas adoptadas. Este seguimiento asegura que el proceso no se quede en palabras, sino que se traduzca en acciones concretas que beneficien a todas las partes involucradas.
Además, se aprobó unánimemente un tercer punto que insta al Gobierno de Zaragoza a estudiar y proponer mecanismos para corregir el impacto económico negativo del modelo de concesión actual. La intención es clara: evitar que los sobrecostes recaigan en las familias o los contribuyentes zaragozanos, sin generar gastos adicionales para el Ayuntamiento ni para las funerarias locales.
En un contexto donde la competencia leal y la viabilidad empresarial son esenciales, este respaldo del Pleno representa una victoria para las pequeñas funerarias de Zaragoza. A medida que avanza el proceso de mediación y se busca una solución equitativa, las miradas estarán puestas en cómo se desarrollan los próximos pasos. Sin duda, este es solo el comienzo de un camino hacia una gestión más justa y equilibrada en el Tanatorio de Torrero.



