En un mundo donde la música es parte integral de nuestras vidas, Spotify y Liquid Death han decidido que nuestros gustos musicales no deben terminar con la muerte. Presentaron la urna Eternal Playlist, un dispositivo innovador que permite a los difuntos seguir disfrutando de su música preferida más allá de la vida.
El anuncio de esta peculiar colaboración se realizó el 24 de febrero, marcando un hito en la forma en que la tecnología se integra a los servicios funerarios. La Eternal Playlist no es solo una urna funeraria convencional; su tapa incorpora un altavoz Bluetooth que se conecta a dispositivos compatibles. Así, familiares y amigos pueden sincronizar una lista de reproducción y garantizar que el difunto tenga una banda sonora eterna.
El diseño de esta urna responde a una necesidad identificada entre los amantes de la música. Con un toque de humor, la campaña de Liquid Death sugiere que los muertos felices, rodeados de sus canciones favoritas, tienen menos razones para regresar como fantasmas. Los creadores aseguran que la música, además de ser un consuelo, moderniza la experiencia póstuma.
Pero, ¿quién puede permitirse este lujo? La urna Eternal Playlist se vende por unos 490 dólares, un precio que subraya su carácter exclusivo. Actualmente, solo está disponible en Estados Unidos, lo que aumenta su atractivo como objeto de colección. La estrategia de lanzamiento de Spotify y Liquid Death enfatiza esta exclusividad, limitando su distribución inicial.
Para aquellos que desean prepararse para el más allá, Spotify ha lanzado el Eternal Playlist Generator. Esta herramienta permite a los usuarios crear su repertorio musical póstumo mediante un cuestionario sobre preferencias eternas, combinando las respuestas con el historial de escucha para ofrecer una mezcla personalizada. Aunque solo quienes poseen la urna pueden sincronizar directamente la playlist, todos los usuarios tienen la opción de crear y compartir su lista eterna.
La introducción de la música en el ámbito funerario por parte de Spotify y Liquid Death plantea preguntas sobre cómo la tecnología redefine nuestros rituales de despedida. La urna con altavoz y el generador de playlist ofrecen una perspectiva innovadora para quienes ven la muerte como una extensión de la vida. Este producto no solo desafía las convenciones, sino que invita a reflexionar sobre el papel de la música en nuestra memoria y legado.



