En Barcelona, el Ayuntamiento ha decidido intensificar la seguridad en los cementerios después de que se registraran ataques vandálicos contra tumbas judías. Este paso se da tras una propuesta del Partido Popular, que fue aprobada unánimemente en la comisión municipal de presidencia. Jordi Valls, el teniente de alcalde, anunció que se instalarán cámaras de seguridad en los espacios judíos de los cementerios de la ciudad, una medida que ya se había contemplado dentro de un plan de videovigilancia más amplio.
El ataque reciente en el cementerio de Les Corts ha despertado la preocupación de la comunidad judía de Barcelona y ha sido condenado por la Embajada de Israel y el Departamento de Estado de Estados Unidos. Valls subrayó que este tipo de incidentes, aunque aislados, son excepcionales y absolutamente condenables. Además, recordó la inversión en seguridad que Cementiris de Barcelona ya había comenzado, con la instalación de 92 cámaras en ocho cementerios por un costo de 1,09 millones de euros.
Desde el Partido Popular, Sonia Devesa calificó los ataques como intolerables y solicitó medidas más contundentes por parte del ayuntamiento. Propuso, además de la videovigilancia, la presencia de agentes de la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra en los cementerios más vulnerables durante la noche y los fines de semana, así como en fechas sensibles. También sugirió implementar controles de acceso y sistemas de iluminación.
Mientras tanto, en el ámbito político, el partido Vox presentó una propuesta para prohibir el uso del burka y el nicab en las dependencias del Ayuntamiento de Barcelona. Sin embargo, esta fue rechazada por la mayoría de los grupos municipales, incluido el PSC, Junts, Barcelona en Comú y ERC, aunque el PP mostró su apoyo. La propuesta reavivó el debate sobre el uso del velo integral en España, con opiniones diversas entre los partidos.
Victòria Alsina de Junts, aunque de acuerdo con prohibir el velo integral, se desmarcó de Vox, acusándolos de fomentar el odio. Desde ERC, Rosa Suriñach sugirió abrir el debate a las mujeres que usan estas prendas, mientras que desde el PSC, Maria Eugènia Gay abogó por garantizar la libertad y capacidad de decisión de las mujeres, argumentando que prohibiciones de este tipo solo generan más exclusión.
En este contexto, la seguridad en los cementerios de Barcelona y el debate sobre el burka se entrelazan en la esfera política y social de la ciudad, reflejando las tensiones y desafíos que enfrenta la comunidad en su conjunto.




