El Ayuntamiento de Gijón ha decidido tomar cartas en el asunto respecto a un problema que ha persistido durante años en el cementerio de Ceares. La capilla, una estructura histórica construida en 1904, presenta grietas y problemas de asentamiento que amenazan su integridad. Para abordar estas preocupaciones, se ha sacado a licitación un ambicioso proyecto de reparación con un presupuesto de 109.000 euros. Esta intervención se llevará a cabo en dos fases distintas, separadas por un intervalo de seis meses.
La primera fase del proyecto se centrará en la consolidación del terreno, un proceso que se espera dure aproximadamente un mes. Un informe técnico previamente realizado reveló que la capilla está asentada sobre dos tipos de sustratos diferentes, lo que ha provocado un hundimiento desigual. El área trasera del edificio, construida sobre limos, se está hundiendo más rápidamente que la parte delantera, situada sobre grava. Para abordar este problema, se inyectarán resinas expansivas en el suelo para mejorar su capacidad de soporte.
Tras finalizar esta primera fase, será necesario esperar seis meses para que el terreno se asiente adecuadamente antes de continuar con la segunda fase. Esta fase, que se extenderá por dos meses, se centrará en la reparación de los daños visibles en la estructura de la capilla. Las grietas en las bóvedas de ladrillo serán reparadas utilizando grapas de acero y una malla de fibra de vidrio para asegurar su estabilidad. Además, se realizará la reparación de un tramo de la cubierta que ha colapsado, se sustituirán las tejas dañadas y se reemplazarán las bajantes de pluviales para evitar que el agua continúe dañando los muros. Por último, el interior de la capilla será repintado para devolverle su esplendor original.
Además de estos trabajos, el informe técnico sugiere la eliminación de los árboles situados en la parte trasera de la capilla. Las raíces de estos árboles absorben agua del terreno, lo que contribuye al problema de asentamiento desigual.
Es un proyecto ambicioso que no solo busca preservar un edificio histórico, sino también garantizar la seguridad y el respeto hacia este lugar de descanso eterno. Con la finalización de estas obras, se espera que la capilla del cementerio de Ceares continúe siendo un lugar de paz y memoria para las generaciones venideras.




