El Año Nuevo Chino, una de las festividades más importantes para millones de personas en todo el mundo, también encuentra su eco en España, un país cada vez más diverso y multicultural. En este contexto, Enalta, una empresa especializada en homenajes personalizados, ha decidido destacar la riqueza cultural que acompaña a esta celebración y cómo las tradiciones chinas influyen en la manera de honrar a los seres queridos.
La comunidad china en España, que supera las 200.000 personas según el Instituto Nacional de Estadística, mantiene sus costumbres vivas, incluso a miles de kilómetros de su tierra natal. En su tradición, la muerte no es vista como un final definitivo, sino como una transición hacia otra forma de existencia. Este enfoque, influenciado por el taoísmo, se refleja en rituales llenos de simbolismo que honran a los ancestros y perpetúan la memoria de los seres queridos.
Las ceremonias pueden durar varios días y suelen incluir ofrendas de comida, flores e incienso. En lugar del negro, el color blanco es el que predomina en estos momentos de recuerdo. Un elemento clave es la quema de papel moneda, que simboliza prosperidad y la continuidad de la vida. Estos detalles reflejan la importancia de mantener vivo el legado de los ancestros para las generaciones futuras.
Enalta, consciente de la diversidad cultural, trabaja para acompañar a las familias chinas en España que desean mantener vivas estas tradiciones. «Nuestro objetivo es escuchar, comprender y respetar la historia y los valores de cada familia», explican desde la empresa. Además, cuando es posible, facilitan el regreso de los restos a la tierra natal, ya que muchas familias creen que el ser querido debe descansar en su lugar de origen. Entre 2014 y 2021, más de 28.000 personas regresaron a sus países de origen desde España, reflejando la importancia de este acto de respeto y memoria.
Con su enfoque de «familia a familia», Enalta se compromete a personalizar cada homenaje, respetando las diferencias culturales y asegurando que cada historia de vida sea celebrada de manera única y significativa. «Escuchar y comprender las diferencias culturales es esencial para ofrecer un homenaje verdaderamente humano», concluyen. Esta dedicación a honrar las raíces culturales no solo enriquece la experiencia de cada familia, sino que también contribuye a una sociedad más inclusiva y respetuosa.




