En el corazón de Barcelona, los cementerios municipales son testigos de un legado histórico que enfrenta el desgaste del tiempo y la falta de mantenimiento. Conscientes de la importancia de preservar estos espacios, Cementiris de Barcelona S.A.U. (CBSA), la empresa pública encargada de su gestión, ha decidido tomar medidas. Un nuevo proyecto de auscultación busca garantizar la seguridad y estabilidad de las estructuras funerarias en ocho cementerios de la ciudad.
El estado de abandono de estos cementerios ha sido un motivo de preocupación recurrente. Estas áreas, que albergan un importante patrimonio histórico, requieren atención urgente para evitar riesgos. CBSA ha destinado más de medio millón de euros para inspeccionar y monitorizar estos espacios, un esfuerzo que busca prevenir peligros tanto para los visitantes como para el patrimonio.
Hace ocho años, CBSA implementó un sistema de auscultación estructural en los cementerios de Barcelona. Este sistema ha sido crucial para detectar inestabilidades en las construcciones funerarias centenarias. Ahora, con la licitación de un nuevo contrato, se busca continuar este servicio, asegurando la protección de los recintos históricos.
Los cementerios que serán objeto de este proyecto incluyen Collserola, Les Corts, Poblenou, Sants, Sant Andreu, Sarrià, Sant Gervasi y Horta. Con la excepción de Collserola, todos tienen más de un siglo de antigüedad, lo que hace esencial su supervisión. El contrato, valorado en más de 600.000 euros, tendrá una duración inicial de tres años, con la posibilidad de extenderse por dos años más.
El cementerio de Collserola, en particular, representa un desafío. Con 170 hectáreas, es el más grande de Catalunya y enfrenta problemas importantes de mantenimiento. Los visitantes han descrito su estado como «desolador», y CBSA ha reconocido la necesidad de intervenciones urgentes para preservar su integridad.
En un esfuerzo por revertir el deterioro, CBSA ha desarrollado técnicas avanzadas de auscultación, junto con protocolos de inspección sistemática. Estos métodos permitirán obtener datos precisos sobre el comportamiento mecánico de las estructuras, asegurando su conservación para las generaciones futuras.
Este ambicioso proyecto subraya el compromiso de Barcelona con la preservación de su patrimonio funerario. Al abordar las inestabilidades y asegurar la protección de estos cementerios históricos, la ciudad no solo honra su pasado, sino que también garantiza la seguridad de sus ciudadanos. Con estas medidas, los cementerios de Barcelona podrán seguir contando las historias de aquellos que descansan en ellos, mientras permanecen seguros y accesibles para quienes deseen visitarlos.




