En un rincón de Bilbao, en la Calle Cuesta de Olabeaga, 18, se está gestando un cambio silencioso pero significativo que puede transformar la manera en que las familias viven el duelo. El Tanatorio de Bilbao ha decidido abrir sus puertas no solo a las personas, sino también a sus mascotas, reconociendo así la importancia de estos compañeros de vida en los momentos más difíciles.
El concepto de un tanatorio Dog Friendly no es simplemente una novedad, sino un reflejo de una transformación social más amplia. Las mascotas han dejado de ser vistas meramente como animales de compañía para convertirse en miembros esenciales del hogar. ENALTA, la compañía funeraria responsable de esta iniciativa, ha escuchado atentamente las necesidades emocionales de las familias que atraviesan por el dolor de la pérdida. Con más de 30 años de experiencia en el sector, ENALTA ha entendido que la presencia de una mascota puede ser una fuente invaluable de consuelo y apoyo.
Al entrar al tanatorio, las familias encontrarán un espacio acogedor, diseñado para facilitar una despedida íntima y serena. Con acceso a una terraza privada y áreas especialmente adaptadas para los animales, el entorno está preparado para integrar a las mascotas de una manera respetuosa y sensible. Además, el personal del tanatorio está capacitado para ofrecer apoyo continuo, proporcionando agua y materiales higiénicos para asegurar que la experiencia sea lo más llevadera posible para todos los presentes.
Este enfoque innovador es parte de un esfuerzo más amplio por humanizar el sector funerario, donde no solo se gestionan los aspectos técnicos del fallecimiento, sino que también se cuida el bienestar emocional de las personas y sus seres queridos, incluidos los animales. Este cambio se enmarca dentro de un movimiento creciente en España, donde cada vez más funerarias y cementerios reconocen la importancia del vínculo afectivo entre humanos y sus mascotas.
Desde Cataluña hasta otras regiones del país, las iniciativas para permitir que las mascotas participen en los rituales funerarios están ganando terreno. Los cementerios municipales están adaptando sus reglamentos para incluir espacios de memoria y recuerdo para las mascotas, reflejando una comprensión más profunda del duelo y la despedida.
Con este nuevo servicio, el Enalta Tanatorio de Bilbao no solo está ofreciendo una despedida más cálida y humana, sino que también está reconociendo una verdad fundamental: el amor y el duelo no son exclusivos de las relaciones humanas. Las mascotas, que han compartido momentos de alegría y consuelo a lo largo de la vida, merecen estar presentes en el último adiós.
La iniciativa de ENALTA es una invitación a repensar cómo vivimos el duelo y a considerar que, en esos momentos de profunda vulnerabilidad, la presencia de un amigo de cuatro patas puede ser un bálsamo para el alma. Al permitir que las mascotas participen en las despedidas, el Tanatorio de Bilbao está ofreciendo a las familias una forma más completa y humana de decir adiós, una que honra verdaderamente todos los vínculos del corazón.




