En Malargüe, la necesidad de más capacidad en el cementerio local ha desencadenado una significativa ampliación, centrada en la construcción de 117 nuevos nichos. Este esfuerzo responde a una creciente demanda, tras haberse ocupado los 28 nichos construidos el año pasado. Además, el municipio avanza con la creación de un columbario para cenizas, una infraestructura que busca optimizar el espacio y adaptarse a las nuevas modalidades de despedida.
El secretario de Infraestructura y Servicios Públicos, José Barro, y el intendente Celso Jaque, han acompañado este proyecto, que se presenta como una respuesta estratégica para evitar que el servicio quede desbordado. La falta de planificación en algunos municipios ha llevado a situaciones críticas, algo que Malargüe busca prevenir con esta ampliación.
El columbario, pensado para el depósito de urnas cinerarias, refleja un cambio cultural y práctico en la gestión de los cementerios. A medida que la cremación se convierte en una opción más común debido a decisiones familiares, costos y disponibilidad de terreno, contar con espacios adecuados para cenizas se vuelve esencial.
El municipio ya había justificado la necesidad de estos columbarios en un proyecto de ordenanza presentado al Concejo Deliberante, argumentando que optimizan el uso del espacio en cementerios con limitaciones físicas. Además, el comunicado oficial incluye aspectos operativos importantes, como la atención diaria del cementerio, que se brinda de lunes a viernes con servicios de cobranzas y asesoramiento integral.
La florería del cementerio también sigue un esquema de autorizaciones previas, un detalle que, aunque busca ordenar el servicio, genera el debate sobre la transparencia y la accesibilidad de los trámites para los ciudadanos.
El comunicado finaliza con un llamado a la comunidad para cuidar el espacio del cementerio, un lugar de descanso y respeto. Este mensaje subraya la importancia de mantener las instalaciones en buen estado y evitar problemas como el vandalismo y el deterioro, que impactan en la convivencia y los costos de mantenimiento.
Con los nuevos nichos en construcción y el columbario en desarrollo, el desafío ahora es proporcionar a la comunidad información clara sobre tiempos, costos y reglas para el uso del nuevo espacio. La transparencia en estos aspectos no solo fortalece la confianza pública, sino que también destaca la importancia de la infraestructura funeraria como un servicio esencial del Estado.




