En las tranquilas localidades de Albaida y l’Alcúdia de Crespins, se libra una silenciosa pero crucial batalla contra la falta de espacio en los cementerios. Estos pueblos, como muchas otras localidades, enfrentan el desafío de la escasez de sepulturas disponibles, una situación que requiere acciones inmediatas para satisfacer las necesidades de sus comunidades.
En Albaida, las obras para la construcción de 40 nuevos nichos en el cementerio municipal están a punto de concluir. Esta iniciativa, considerada «necesaria» por el ayuntamiento, ha sido posible gracias a una subvención de la Diputació de València, dentro del Pla Obert d’Inversions. Con un presupuesto de 25.000 euros, de los cuales el 75% ha sido subvencionado, esta construcción representa la primera fase de un proyecto más amplio que busca garantizar la disponibilidad de servicios funerarios esenciales en el futuro.
Mientras tanto, en l’Alcúdia de Crespins, el ayuntamiento ha adjudicado recientemente la construcción de 80 nuevos nichos por un valor de 61.831 euros. Esta obra, alineada con los nichos existentes, se llevará a cabo en la zona este del cementerio municipal. La empresa Hermanos Carrasco Almacenes SL ha sido la encargada de ejecutar este proyecto, que también forma parte del Pla Obert d’Inversions. Con un plazo de ejecución de tres meses, el proyecto busca abordar la urgente necesidad de más espacios funerarios en esta comunidad.
Ambas localidades están utilizando módulos prefabricados de hormigón para la construcción de los nichos, un diseño que incluye características como gárgolas para evitar derrames y una pendiente interior para asegurar la conducción de lixiviados. Este enfoque no solo garantiza la eficiencia en la construcción, sino que también asegura la durabilidad y funcionalidad de los nuevos espacios funerarios.
La ampliación de estos cementerios refleja un esfuerzo concertado por parte de los gobiernos locales para anticiparse a las necesidades de sus comunidades. En Albaida, el ayuntamiento, bajo la dirección de Juan Carlos Roses, planea continuar con la expansión del cementerio a lo largo del año, asegurando que siempre haya nichos disponibles para quienes los necesiten.
En resumen, las acciones tomadas por Albaida y l’Alcúdia de Crespins son un testimonio de la importancia de la planificación urbana y la gestión de recursos para garantizar que las comunidades tengan acceso a servicios funerarios adecuados. Estos proyectos no solo abordan una necesidad inmediata, sino que también preparan el camino para un futuro donde las familias puedan despedir a sus seres queridos con dignidad y respeto.




