El Cementerio de Torrero en Zaragoza se ha convertido en el epicentro de un conflicto político entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP) debido a la reciente privatización de su tanatorio. La decisión del Gobierno municipal, liderado por el Partido Popular, de otorgar una concesión demanial a la empresa Mémora por 30 años ha encendido las críticas. El PSOE, a través de la concejal Ros Cihuelo, ha expresado su preocupación por lo que consideran una «privatización» que convierte un servicio esencial en un negocio lucrativo, afectando directamente a las familias y a las funerarias locales.
Cihuelo ha denunciado que la concesión otorga a Mémora el uso exclusivo del tanatorio, cerrando las puertas a unas 30 funerarias familiares de Zaragoza, lo que, según ella, elimina la competencia y eleva los costos en momentos de gran vulnerabilidad para las familias. La concejal ha destacado que este cambio de modelo ha llevado a un aumento «desproporcionado» de los precios de los servicios funerarios, con incrementos que alcanzan hasta el 192% en el uso de salas de despedida y más del 200% en otros servicios básicos. Este encarecimiento estaría dejando obsoletas muchas pólizas de seguros funerarios, obligando a familias y pequeñas empresas a asumir costos inesperados.
El PSOE no considera que sea un conflicto entre empresas privadas, y ha exigido al Gobierno de Natalia Chueca que garantice el acceso de otras funerarias al tanatorio municipal, establezca controles de precios y restituya el carácter público del servicio. «El PP ha entregado el duelo a un oligopolio», ha afirmado Cihuelo, subrayando el riesgo que la concesión supone para la viabilidad de las funerarias locales.
Por su parte, el portavoz del Gobierno de Zaragoza, Víctor Serrano, ha acusado al PSOE de incoherencia y de propagar bulos en medio de una campaña electoral. Serrano ha explicado que el nuevo contrato fue resultado de una actualización necesaria del tanatorio, un proceso que había sido demandado por todos los grupos municipales. Este nuevo acuerdo ha generado un ingreso inicial de 6,5 millones de euros para la ciudad, además de un canon anual del 10% sobre los ingresos de la concesionaria y la ejecución de mejoras valoradas en 7,7 millones de euros. Serrano también ha asegurado que la concesión afecta únicamente al tanatorio y no a la gestión del cementerio, la cual sigue siendo municipal.
En cuanto a las tarifas, Serrano ha señalado que estas son parte de una relación entre empresas privadas, sobre la cual el Ayuntamiento tiene limitado control, aunque ha prometido mantener una vigilancia activa. Finalmente, ha acusado al PSOE de tener «nula memoria», recordando que en el pasado los socialistas habían solicitado la actualización del contrato ahora criticado.




