El Cementerio Municipal del Santo Cristo en Priego de Córdoba ha sido escenario de un desafiante episodio tras el derrumbe de una pared con 25 nichos, producto del último temporal de lluvias. Este incidente ha obligado al Ayuntamiento a implementar un protocolo riguroso para asegurar la zona, proteger la dignidad del espacio y garantizar la correcta gestión de los restos afectados.
El Consistorio ha actuado rápidamente para acordonar el área y ha pedido cautela en la difusión de imágenes del suceso. Se ha iniciado contacto con las familias titulares de los nichos afectados y se ha comunicado a las autoridades judiciales y sanitarias, siguiendo un proceso que se alinea estrechamente con la normativa vigente en Andalucía y las guías técnicas nacionales.
El Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria de la Junta de Andalucía y la Guía de consenso sobre sanidad mortuoria del Ministerio de Sanidad, publicada en 2025, son los marcos que guían las acciones en casos como este. La prioridad es la seguridad y custodia del lugar, realizando un registro exhaustivo de los restos antes de cualquier movimiento. La recuperación se planifica de manera ordenada para evitar mezclas, asegurando el respeto y la intimidad de las familias afectadas.
Precedentes en España, como los casos de Montjuïc en Barcelona y Medina Sidonia, ofrecen lecciones valiosas sobre la gestión de estos incidentes. Mientras que Montjuïc enfrentó críticas por la metodología empleada y la pérdida de control sobre la identificación de restos, Medina Sidonia fue más efectivo en su enfoque, centrado en la intimidad y la precisión.
Priego de Córdoba parece seguir un camino similar al de Medina Sidonia, priorizando la seguridad, el orden y la comunicación abierta con las familias. La ejecución del desescombro y la recuperación de restos será el punto crucial para confirmar la eficacia de su enfoque. Es fundamental que el proceso se realice con un control exhaustivo, minimizando el riesgo de mezclas y garantizando un plan claro de reinhumación provisional.
El Ayuntamiento ha comunicado a través de las redes sociales el cierre temporal del cementerio al público, una medida necesaria para garantizar la seguridad y comenzar el proceso de recuperación. Este cierre también responde a los riesgos adicionales de caídas de árboles o ramas debido a las recientes borrascas.
En el futuro inmediato, Priego de Córdoba se enfrenta al desafío de manejar esta situación con la máxima diligencia, alineándose con las normativas y guías establecidas, y siempre con un enfoque en el respeto a las familias afectadas y la eficacia del procedimiento.
Este incidente subraya la importancia de la preparación y la respuesta rápida ante desastres naturales que afectan a los lugares de descanso eterno. Con una gestión adecuada, Priego de Córdoba puede no solo resolver este problema inmediato, sino también fortalecer sus protocolos para el futuro, asegurando que la dignidad y la tranquilidad de los difuntos y sus familias sean siempre respetadas.




