El derrumbe parcial de un bloque de nichos en el cementerio municipal del Santo Cristo en Priego de Córdoba ha sacudido a la comunidad. El incidente, que afectó a 25 nichos entre los números 508 y 532 en la calle San Antonio, ha puesto en marcha una serie de acciones urgentes por parte del Ayuntamiento. Este bloque de nichos, cuya construcción data de 1952 y fue reformado por última vez en 2014, ha sufrido un colapso que requiere una intervención inmediata.
El alcalde de Priego, Juan Ramón Valdivia, ha tomado cartas en el asunto para asegurar la seguridad y el respeto hacia los difuntos y sus familias. La situación ha sido declarada de emergencia, lo que permite al Ayuntamiento actuar con rapidez y eficiencia. En coordinación con la Delegación Territorial de Salud, se está contactando a los familiares de los afectados para mantenerlos informados y garantizar que el proceso se lleve a cabo con el máximo respeto.
El plan de acción incluye la retirada de escombros, la evaluación de los daños estructurales y la reconstrucción del bloque afectado. Además, se llevará a cabo un traslado cuidadoso de los restos intactos y un peritaje de aquellos que presenten dudas sobre su integridad. Las medidas de seguridad se han intensificado, incluyendo la tala preventiva de árboles que podrían suponer un riesgo adicional.
El derrumbe también ha provocado caída de árboles de gran porte en el recinto, lo que ha aumentado la necesidad de una respuesta rápida y efectiva. Valdivia ha asegurado a la ciudadanía que el Ayuntamiento actuará conforme a derecho, y ha pedido comprensión y paciencia mientras se desarrollan las actuaciones necesarias.
En un contexto donde la sensibilidad y el respeto son primordiales, el Ayuntamiento de Priego está comprometido a manejar la situación con la seriedad que merece. La comunidad está llamada a colaborar y a mantener la prudencia, especialmente en la difusión de imágenes del suceso, para preservar la dignidad de los afectados.
Mientras las autoridades locales trabajan diligentemente para restaurar la normalidad en el cementerio, la situación sigue siendo un recordatorio de la fragilidad de las infraestructuras y la importancia de su mantenimiento adecuado. Con una respuesta coordinada y respetuosa, Priego de Córdoba enfrenta este desafío con la esperanza de superar las dificultades y honrar a sus seres queridos con dignidad.




