La icónica actriz Brigitte Bardot, que falleció a los 91 años, ha recibido un emotivo adiós en Saint-Tropez. Famosos, admiradores y figuras políticas se reunieron en el pequeño puerto mediterráneo para rendir homenaje a una mujer que dejó una huella imborrable en el cine y más allá.
La ceremonia, que tuvo lugar en la iglesia de Notre-Dame de l’Assomption, fue un evento privado reservado para la familia y la Fundación Brigitte Bardot. A pesar de su deseo de mantener la despedida sencilla, cientos de personas se congregaron para seguir el funeral en una pantalla gigante. Las sirenas de la ciudad sonaron como último tributo mientras el ataúd de mimbre llegaba a la iglesia, adornado con flores amarillas y naranjas.
Brigitte Bardot, conocida cariñosamente como B.B., se retiró del cine en 1973 para dedicarse a la defensa de los animales, y su legado como activista fue recordado durante la ceremonia. Max Guazzini, secretario general de la Fundación Brigitte Bardot, describió a Bardot como «la mujer de todas las luchas», destacando su carácter y belleza.
Su ataúd fue acompañado por la música de ‘Le Mépris’, una de sus películas más emblemáticas, y canciones entonadas por destacados artistas como Mireille Mathieu y Vincent Niclo. El hijo de Bardot, Nicolas Charrier, junto a su familia y varias celebridades, asistieron al evento, reflejando la profunda conexión que Bardot mantuvo con amigos y admiradores.
La figura de Bardot, aunque divisiva en algunos aspectos, sigue siendo un símbolo cultural en Francia. Representantes políticos como Aurore Bergé y personalidades del espectáculo acudieron para rendir su respeto.
Brigitte Bardot ha sido enterrada en el cementerio marino de Saint-Tropez, junto a las tumbas de sus seres queridos y otras celebridades. Su legado, tanto en el cine como en la defensa de los animales, perdurará, recordando a una mujer que fue más allá de la pantalla para convertirse en un auténtico icono de lucha y libertad.




