El Cementerio de Ávila ha dado un paso adelante en la modernización de sus instalaciones con la incorporación de un portaféretros personalizado, diseñado y entregado por la empresa zaragozana Marco Taller. Este equipo, puesto en servicio en diciembre de 2025, representa un avance en términos de adaptabilidad y seguridad, ajustándose a las condiciones reales del camposanto y cumpliendo con toda la normativa vigente en trabajos en altura y seguridad laboral.
La historia detrás de este portaféretros comienza con la identificación de una necesidad: las especificaciones iniciales del concurso público no se ajustaban con precisión a las operaciones del cementerio municipal. Fue entonces cuando los servicios técnicos de Marco Taller intervinieron para rediseñar el equipo, adaptándolo a las dimensiones, recorridos y forma de trabajo del cementerio, siempre manteniendo las exigencias legales en materia de seguridad.
El resultado es un equipo específico para uso exclusivo en cementerios, reflejando la experiencia de Marco Taller como fabricante especializado en portaféretros y escaleras para nichos. Desde su entrega, el Ayuntamiento de Ávila ha contado con una máquina plenamente operativa, evitando las improvisaciones o soluciones provisionales en un servicio tan sensible como el funerario.
El respaldo técnico proporcionado por Marco Taller fue crucial para que la mesa de contratación del Ayuntamiento tomara una decisión informada. A pesar de que el modelo suministrado no coincidía literalmente con el pliego inicial, su adaptación a las necesidades reales del cementerio y el cumplimiento normativo completo fueron determinantes para su elección. Esta decisión priorizó la seguridad, el uso real y la prevención de riesgos laborales, asegurando una solución certificada, legal y funcional.
El portaféretros cumple con la normativa UNE-EN 280 para plataformas elevadoras y cuenta con la certificación de un Organismo de Control Autorizado, acreditado por ENAC. Esto garantiza su aptitud para la elevación de personas y refuerza la prevención de riesgos laborales durante las tareas de inhumación y exhumación en altura.
La adquisición de este equipo es un ejemplo de gestión responsable, optando por soluciones que priorizan la seguridad y la adaptabilidad por encima de formalidades administrativas. Marco Taller, con su enfoque en la seguridad y la adecuación técnica, demuestra que es posible evitar problemas futuros de seguridad o mantenimiento al elegir equipos certificados y adaptados a las necesidades reales.
Con esta operación, el Cementerio de Ávila no solo mejora sus servicios funerarios, sino que también refuerza una cultura de prevención de riesgos laborales y protección de sus trabajadores. En un sector donde la seguridad y el respeto son esenciales, esta adquisición marca un hito en la gestión de los servicios funerarios municipales.




