El futuro del cementerio de Darbo está en manos de sus propietarios, quienes han sido convocados por el Concello de Cangas a una reunión crucial. El encuentro se llevará a cabo el sábado 13 de diciembre, a mediodía, en el salón de plenos de Cangas. La iniciativa, liderada por el concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Antón Iglesias, tiene como objetivo discutir la posible municipalización del camposanto. Esta propuesta cuenta con el respaldo de un grupo significativo de vecinos y del Ejecutivo cangués, aunque está condicionada a la aceptación unánime de todos los involucrados.
La municipalización permitiría que el Concello se hiciera cargo del mantenimiento y otros costos asociados al cementerio, que actualmente es una propiedad privada. A cambio, los propietarios de los 1.708 nichos existentes tendrían que ceder la propiedad y aceptar una concesión municipal por un período de 99 años, con opción a prórroga. Aunque algunos dueños han expresado su disposición a aceptar estas condiciones, otros mantienen sus reservas. Durante la reunión, se espera que ambas partes puedan concretar los términos y presentar sugerencias o propuestas adicionales.
La propuesta de municipalizar el nuevo sector del cementerio ha sido un tema recurrente. En 2022, la junta de gobierno ya había aprobado esta idea, pero el proceso se detuvo sin razones claras. Sin embargo, las conversaciones entre el Concello y los propietarios no cesaron. En agosto, varios propietarios se reunieron con la concejala de Obras y Servicios, Sagrario Martínez, para discutir el asunto. La empresa Canycos S.L., responsable de la construcción del cementerio en 1990, no ha mostrado objeciones al proceso, y la mayoría de los dueños parecen inclinarse por esta solución.
Si el proyecto avanza, la empresa deberá ceder los terrenos al Concello, seguido por los propietarios de los nichos. Estos últimos se convertirían en concesionarios, con la posibilidad de heredar los nichos, pero no de venderlos. Una vez municipalizado, los propietarios podrían desentenderse de las tareas de gestión y mantenimiento, lo que representaría un ahorro en costos. Antón Iglesias enfatiza que este proceso solo se llevará a cabo si todos los propietarios acuerdan participar, ya que no se admitirán situaciones en las que algunos se beneficien sin comprometerse.
El sábado se perfila como un día decisivo para el cementerio de Darbo. La reunión promete ser un espacio para resolver, de una vez por todas, un tema que lleva años en discusión. Iglesias anima a todos los interesados a asistir y participar activamente, con la esperanza de llegar a un consenso que permita avanzar en la gestión del cementerio bajo administración municipal.




