Actualizado: 16/06/2021
InicioNoticiasUsuarios del cementerio nuevo de Darbo combaten sin ayudas contra la maleza

Usuarios del cementerio nuevo de Darbo combaten sin ayudas contra la maleza

Usuarios del cementerio nuevo de Darbo combaten sin ayudas contra la maleza

Vía: Faro de Vigo

“Aviso a los propietarios de los panteones del cementerio nuevo de Darbo, (Cangas-Pontevedra). Se pide colaboración económica para mantener digno (control de las malas hierbas) el lugar donde descansan los restos de nuestros familiares”.

La nota lleva varios años colgada en el tablón de la iglesia de Santa María de Darbo, pero en todo este tiempo no ha logrado su propósito, lamenta Mª del Carmen Saa, sacristana de la parroquia y que se encarga, con la ayuda de sus compañeras Margarita, Maxi y Pilar, de adecentar el camposanto, invadido por la maleza y en estado de semiabandono que únicamente logran paliar con aportaciones de una treintena de los 600 titulares de los más de 1.700 nichos construidos.

“Solo colabora una mínima parte de los propietarios, aunque todos se benefician por igual, y con ese dinero no se pueden pagar los desbroces y otros trabajos de mantenimiento”, abunda la sacristana, que muestra un recibo de 600 euros por la colocación de un pasamanos y alude a otros trabajos que se asumen con los fondos disponibles, mientras señala la maleza que llega a tapar algunas tumbas de las filas inferiores.

Usuarios y visitantes critican periodicamente el deficiente estado del cementerio nuevo, que fue levantado hace más de dos décadas por iniciativa privada, que se mantuvo en el limbo legal todo este tiempo y que el concejal de Urbanismo, Eugenio González, anunció a principios de este año su legalización y gestión por parte del Concello, con el visto bueno de la Xunta.

“Hasta ahora rechazaban enviar personal de la brigada municipal porque era una propiedad privada, pero las cosas tampoco han cambiado en los últimos meses”, abunda Mª Carmen Saa, que demanda a las autoridades que asuman esas competencias, y añade que algunos panteones presentan también peligro de desplome y se entorno permanece vallado.

Mientras las malas hierbas crecen más rápido que lo que se tarda en eliminarlas, las pocas usuarias que se implican en esas tareas se confiesan “hartas” de la situación y se plantean dejarlo si la mayoría de los propietarios no se implica. Confían en que la denuncia pública haga “reaccionar” a los implicados.

Compartir:
Valorar este artículo