Actualizado: 12/12/2018
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“Hace falta una ley de eutanasia, en España se muere mal en muchas ocasiones”

“Hace falta una ley de eutanasia, en España se muere mal en muchas ocasiones”

Vía: Entrevista: Francisco Romero / lavozdelsur.es

La eutanasia sigue siendo ilegal en España. Y lo es porque falta “voluntad política”. Lo dice el doctor Carlos Barra, otorrinolaringólogo y miembro de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), nacida una década antes de que Sampedro pusiera el debate sobre la mesa. Fue el filósofo Salvador Pániker quien impulsó la creación de esta organización, que busca “conseguir garantizar para los ciudadanos una muerte digna”, explica el doctor Barra en una entrevista con lavozdelsur.es durante una visita a Jerez en la que pasó por el Ateneo para hablar de este tema.

Pániker dijo en una ocasión que la muerte sigue siendo un tabú porque los moribundos no votan. ¿Está de acuerdo?
Es una frase muy gráfica. Y cierta. Ocurre con la muerte y con otras cosas. Parece que es una constante en las sociedades democráticas presumir mucho de democracia y luego practicarse muy poco. A los ciudadanos no nos dejan decidir sobre los temas importantes, aunque tenemos mucho que decir. Por eso vemos que cada vez más gente pide ayuda para morir, porque su situación es insufrible y no pueden soportar el dolor intenso, de una forma o de otra, físico o psíquico. Que hay quien muere en malas condiciones lo sabemos. Lo hemos vivido en nuestros hospitales y las encuestas serias —del CIS o la OCU— lo ratifican: alrededor del 80% de la sociedad pide que se legisle para despenalizar la eutanasia y el suicidio asistido. Es una realidad que en España se muere mal en muchas ocasiones.

¿Por qué hay algunos políticos que siguen dando la espalda a un tema que tiene tanto apoyo social Desgraciadamente, la opinión de pueblo no es la que dirige la sociedad, la dirigen los grupos dominantes. Hay grupos de presión que mantienen un sentido de la propiedad de la vida, diciendo que no les corresponde a ellos decidir, sino a alguien que no encontramos nunca. Estamos en el mundo de las creencias. Luego hay quien entiende que cuando una persona puede decidir cuándo se quiere marchar es darle demasiada libertad y las sociedades muy libres son más difíciles de manipular. El poder nunca quiere tener a la gente muy libre.

Cuando habla de eutanasia repite una palabra: libertad. ¿Nos están condenando a seguir vivos?
Hay determinadas personas para las que seguir viviendo no es más ni menos que un intenso sufrimiento y se les impone la obligación de seguir viviendo. Otra cosa es respetar el derecho a la vida, que es un derecho fundamental recogido en nuestra Constitución. No se trata de negar este derecho, otra cosa es que la vida es un derecho pero no tiene por qué ser una obligación. Cuando uno entiende que la vida que lleva no le reporta nada, sino intensos sufrimientos, y no hay horizonte para poder mejorar, no permitírselo es limitar su libertad.

¿En qué supuestos la permitiría?
En los supuestos en los que ya está legislado en otras partes de la sociedad avanzada civilizada del mundo occidental, como Bélgica, Holanda, Canadá o EEUU. Cuando haya unos procesos de enfermedad incurables e irreversibles que van a llevar a la muerte de todas las maneras y cuando el individuo de manera reiterada, libre, permanente, sin coacciones, dice que quiere poner final a su vida. Cuando considera que tiene tal nivel de minusvalía que no pueda valerse por sí mismo y el individuo dice que se quiere bajar ya de este autobús en esta parada, hay que permitírselo. Holanda o Bélgica llevan 15 años con esta ley y no ha habido ninguna cosa rara. El número de peticiones está más o menos estable. E incluso en estas sociedades, que son más maduras que la nuestra, están ahora planteándose la opción de incluir lo que llaman el cansancio vital, gente mayor que se da cuenta de que aquí pinta poco.

¿Y si un enfermo con un padecimiento psicológico pide la eutanasia?
Los enfermos mentales y los niños plantean un problema, porque los niños no tienen capacidad de decisión por sí mismos, tendría que decidir alguien por ellos y eso limita el concepto que tenemos de libertad. Los enfermos mentales pueden no tener plenamente consciencia de lo que hacen, por lo que estarían limitados, pero hay procesos mentales en los que los individuos son totalmente competentes para decidir, por ejemplo, la esquizofrenia. Un esquizofrénico fuera de los brotes es una persona perfectamente competente. Pero es verdad que es un apartado que hay que tratarlo con mucho cuidado y que se presta a controversias.

Una de las críticas recurrentes a la eutanasia es decir que aumentaría la tasa de suicidios, ¿puede rebatirlo?
Ese argumento es erróneo. Lo que ocurre es que como no está legislada y está penalizada, a lo que esta sociedad obliga es a que las personas se suiciden. La tasa de suicidios no aumenta porque se apruebe una ley de eutanasia, que es muy necesaria, mas bien podrá disminuir. ¿En qué porcentaje? En el porcentaje de los suicidios que se hacen en función de que uno tiene tal sufrimiento por lo que padece que, como no tiene otra solución, se suicida.

¿Los enfermos temen más al dolor o a la muerte?
Los enfermos en un momento determinado no temen a la muerte, porque ya la intuyen y la ven. Un enfermo sabe cuando está muy mal, y es entonces cuando hay una frase que repiten muy a menudo: Doctor, yo quiero dormirme.

¿Qué papel cree que juega la Iglesia en todo este asunto? ¿Llega a ser un lobby anti-eutanasia?
La Iglesia católica española, tradicionalmente, a lo largo de la historia ha jugado su papel para no favorecer el desarrollo de libertades. Eso no tengo yo que decirlo. ¿Sería beligerante la Iglesia frente a una ley de eutanasia? Lo sería como lo fue frente a la ley del aborto. Y como lo fue en la ley del matrimonio gay. Pero cada vez menos beligerante. Pero como uno no tiene que ser ingenuo, yo no le pido a la Iglesia que esté a favor de la ley de eutanasia, porque no lo va a estar nunca. Hablo de la jerarquía eclesiástica, los cristianos de base son muy variados y la gente que apoya que se despenalice la eutanasia es transversal. Creo que la Iglesia tendrá cuidado, porque ya lo ha intentado varias veces con otras leyes y no ha salido muy bien parada. La sociedad en su conjunto le dio la espalda, también sus fieles.

Para que grupos como el PP se muestren a favor, ¿la llave la puede tener el Papa Francisco? ¿Cree que abordará este debate algún día?
El Papa Francisco lo que ha demostrado hasta ahora es que tiene un sentido distinto de entender las cosas. Es bastante más respetuoso. Creo que tiene buenas intenciones, lo que no sé es si podrá conseguir lo que quiere. El Vaticano es algo muy complejo, pero puede aportar cosas para que en España tengamos una ley que impida situaciones como las que hemos tenido. Hace falta que haya voluntad política de un partido para llevar proposición de ley a las Cortes. Unidos Podemos la llevó y no salió. El único partido que está en contra, en principio, sería el PP porque siempre lo ha dicho, y otro que en este apartado nunca se define es Ciudadanos. El resto de partidos dijeron que estarían a favor de abrir el debate parlamentario. Creemos que, en este momento, si la composición del Parlamento no varía una proposición de ley podría tener mayoría.

¿Cree que por cuestiones como esta España es un país de segunda?
No, en algunos casos hemos sido un país de primera. El pueblo español es un pueblo de primera, ha salido de situaciones difíciles a lo largo de la historia y se ha superado, lo que ocurre es que tenemos dirigentes que sí pueden ser de segunda, de manera intencionada, no porque no tengan capacidad. Son de segunda porque no quieren dar libertades a la gente. Aquí mandan los poderes económicos. En España no hemos tenido suerte con nuestros dirigentes.

¿Quién puede morir dignamente en España?
Primero habría que definir qué es una muerte digna. Mi muerte digna será aquella que me permita morir acorde a mis valores. Me gustaría llegar hasta los 100 años pero viviendo como ahora, no en una silla de ruedas y teniendo que darme la comida, así no quiero vivir ni un día.

¿Cómo le gustaría morirse a usted?
Me gustaría morirme conforme conmigo mismo, habiendo teniendo tiempo para despedirme de la gente que quiero. Y cuando todo eso esté resuelto, acompañado de los más cercanos, y si es posible y estoy consciente, sintiendo un poco las manos y el tacto de la gente. A estas alturas de mi vida soy consciente de que me queda mucho menos de lo que he vivido, y no siento ningún miedo por decirlo. Luego, si me pregunta si me quiero morir le digo que no.

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