Actualizado: 14/08/2020
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Un inventario pasará revista al cementerio de Santa Lucía

Un inventario pasará revista al cementerio de Santa Lucía

Vía: Autor: Eduardo Ribelles / Laverdad.es

Cartagena.– Los panteones de las familias Conesa y Calderón, Pedreño y Delgado, de Celestino Martínez y de Manuel Pico y Juan Crespo, obra de insignes arquitectos como Carlos Mancha y con esculturas y ornamentos del gran Requena, quedarán amparados a finales de año por un catálogo que los preservará, dentro de un conjunto protegido de unas 300 tumbas en la zona noble del cementerio de Nuestra Señora de los Remedios, en Santa Lucia. La coordinadora de Patrimonio Histórico y Arqueológico, María del Carmen Berrocal, dirigirá un inventario exhaustivo que abrirá la puerta la recuperación de las tumbas más destacadas, a la restauración de su entorno y a la vigilancia de que ninguna sepultura de nuevo cuño y cuestionable diseño vuelva a afear el conjunto.

La Junta de Gobierno local tiene previsto encargar un estudio con 5.000 euros de presupuesto y entre dos y tres meses de plazo de ejecución. El grueso del trabajo será hacer un catálogo de las tumbas y de los mausoleos que hay a ambos lados. Será el principio de una tarea de varios años para devolver al camposanto la imagen de conjunto neoclásico que tenía a principios del siglo XX.

Hay una labor previa hecha, gracias a la Junta del Patronato del Cementerio. Todas las tumbas tienen ya un dueño identificado. Ahora toca revisar el estado de las que ocupan los laterales del bulevar central de subida a la iglesia, que es la zona más valiosa. En el cementerio no se ha hecho una verdadera tarea de vigilancia y de control de la conservación de las construcciones protegidas y de las que se iban haciendo en su entorno. A consecuencia de eso, mausoleos como los de la familias Pedreño y Delgado, y Conesa y Calderón tienen notorios problemas en su estructura. Además de la degradación natural de estructuras de arenisca, como en la del primer panteón, también ha habido actos de vandalismo e intentos de expolio.

El examen realizado en el cementerio revela que las principales calles fueron asfaltadas sin seguir las reglas elementales de respeto a un cementerio con elementos protegidos. Debajo sobrevive el adoquinado original que fue colocado hace 150 años, cuando se construyó la primera fase del cementerio. Eliminar esa capa asfáltica que hace que se pierda la imagen neoclásica será una de las líneas de actuación. Asimismo, se establecerán unas reglas claras para evitar los «elementos de distorsión».

Hay tumbas de materiales disonantes con el entorno. Hay mármoles negros, esculturas ecuestres e incluso escudos de clubes de fútbol en colores considerados inadmisibles. La intención del Ayuntamiento es obligar a los titulares a eliminar los elementos más agresivos a la vista o a matizarlos con otras actuaciones.

Además de las tumbas particulares, hay otros tres elementos protegidos que hay que tener en cuenta: la puerta principal del recinto, la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios y el mausoleo de Isaac Peral, en lo más alto de la ladera.

Berrocal se encargará de asegurar la solvencia técnica del proyecto de recuperación del cementerio. Garantizar la financiación está en manos del concejal de Cementerios, Francisco Calderón, de MC. Este edil lleva desde finales de 2015 negociando con los responsables de la junta rectora del camposanto para aclarar las cuentas anuales. La conclusión es que los cementerios municipales administran, en total, 1,2 millones de euros anuales. Buena parte de ese capital se genera en el cementerio de Los Remedios. Y el Gobierno local está empeñado en que ese dinero revierta en la conservación y en la restauración del cementerio.

«Tenemos once construcciones protegidas, junto con el mausoleo de Isaac Peral, la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios y la portada con el enrejado en hierro. Pero son elementos aislados deslucidos por un conjunto discordante. Eso es lo que tenemos que remediar», concluyó Berrocal.

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