Actualizado: 24/09/2020
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Pillan in fraganti a la mujer que robaba las flores de las tumbas del cementerio de Ponteareas

Pillan in fraganti a la mujer que robaba las flores de las tumbas del cementerio de Ponteareas

Vía: La voz

El encargado del cementerio municipal de Ponteareas (Pontevedra) pillo in fraganti a la ladrona que saqueaba las tumbas del camposanto. El recinto fue objeto en las fechas anteriores a la festividad de Todos los Santos de numerosos hurtos de plantas de los jardines, flores de los nichos y jarrones y objetos decorativos

Ante la oleada de robos, el Ayuntamiento de Ponteareas que en esas semanas estaba procediendo a distintas actuaciones de mejora del ornato de los jardines y del recinto, decidió cerrar el cementerio a partir de las ocho de la tarde para evitar más sustracciones.

El gobierno local emitió la orden de extremar la vigilancia del recinto y accesos para poder averiguar la posible autoría de tales hechos e impedir que se volvieran a producir. Fruto de esta medida, el encargado del cementerio municipal, Juan Luis Fernández, empezó a sospechar de un coche Renault Clío color gris y finalmente descubrió a la ladrona. «Vi a una mujer delante de un panteón. Se abría el abrigo y escondía algo dentro.

Al sentirme se marchó a otra calle del cementerio. La encontré agachada en medio de otras tumbas. Me dijo: “Estoy recogiendo flores viejas”. Pero no la creí. La reñí y se derrumbó. Me reconoció que no debería hacerlo y me pidió que no alertase a nadie».

Pero el funcionario municipal avisó a la Policía Local porque desde que se produjo la proliferación de robos de flores estaba en jaque y se vía obligado a cerrar por las noches y abrir a primera hora de la mañana durante todos los días de la semana ya que es la única persona que trabaja en el cementerio. «Le dije que parecía mentira que hiciese eso a unas personas (los difuntos y sus familias) que no podían defenderse»

La mujer, de 50 años, resultó ser vecina de un municipio limítrofe de As Neves. «Contó que lo hacía para poner flores en la tumba de su familia y también para adornar su propia casa», señala el enterrador.

 

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